CONDENAN EN ARTIGAS A DOS ENFERMERAS POR INTENTAR COMPRAR UN BEBÉ QUE AÚN NO HABÍA NACIDO

Cumplirán libertad a prueba y deberán usar tobillera electrónica

La Justicia de Artigas condenó a dos enfermeras —una uruguaya y otra brasileña— por delitos vinculados a la apropiación de niños, tras comprobarse que intentaron comprar un bebé que todavía no había nacido. Ambas trabajaban en el Centro de Salud de Artigas y una de ellas también cumplía funciones en una mutualista privada.

Según la sentencia, la enfermera brasileña de 37 años, fue condenada a 23 meses de libertad a prueba, con arresto domiciliario nocturno por tres meses, además de la obligación de cumplir tareas comunitarias durante seis meses. Por su parte, la enfermera uruguaya de 61 años, deberá cumplir cuatro meses de libertad a prueba. Ambas usarán tobillera electrónica durante el cumplimiento de la sanción.

En paralelo, la fiscal de Artigas, Beatriz González, continuará investigando el rol de la abogada (hija de una de las enfermeras) que representó a una de las condenadas, ya que existen indicios de que podría haber tenido algún grado de participación o conocimiento previo de la maniobra.

El origen del caso

El episodio salió a la luz luego de que el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) presentara una denuncia formal ante la Justicia el día 30 de mayo del corriente año. La investigación permitió establecer que una de las enfermeras —de nacionalidad brasileña— había perdido un embarazo a los cinco meses y manifestó a su entorno el deseo de adoptar un bebé.

Fue entonces cuando su colega uruguaya le comentó que conocía a una mujer embarazada en la ciudad brasileña de Quaraí, quien podría estar dispuesta a dar a su hijo en adopción. Ambas enfermeras se pusieron en contacto con la gestante y comenzaron a ofrecerle “comodidades” y apoyo material a cambio de quedarse con el bebé.

Sin embargo, la mujer embarazada, de 38 años, decidió no seguir adelante con el ofrecimiento y optó por comunicarse con personal del INAU, que la asesoró para iniciar el trámite de adopción por las vías legales.

Presión y búsqueda de otras embarazadas

Durante el proceso judicial se acreditó que, en un momento, la mujer embarazada se sintió presionada por las enfermeras, quienes le presentaron un plan “con lujo de detalles” sobre cómo se haría la entrega del bebé, sin respetar los pasos de evaluación psicológica y psiquiátrica exigidos por la legislación uruguaya.

Al percibir que la gestante podía desistir, la enfermera que deseaba adoptar buscó a otras posibles madres en situación vulnerable, consultando si estarían dispuestas a entregar a sus hijos recién nacidos.

Las autoridades constataron que las enfermeras, (de iniciales C.C.S.D.S. y Z.J.L.S.) debido a su profesión, tenían acceso a información sensible sobre pacientes embarazadas, lo que les permitió hacer averiguaciones y establecer contactos con mujeres en contexto crítico, muchas de ellas residentes del lado brasileño de la frontera.

Un caso que conmociona a la frontera

El caso generó un fuerte impacto en Artigas y en la zona binacional, donde ambas mujeres eran conocidas por su labor en salud pública. La investigación reveló cómo su posición profesional fue utilizada para acercarse a mujeres vulnerables, en una maniobra que pretendía concretar una adopción por fuera de los canales legales.

Si bien las condenadas evitaron la prisión efectiva por no contar con antecedentes penales, la Justicia impuso medidas de control estrictas, mientras el Ministerio Público sigue profundizando la indagatoria para determinar si hubo otros involucrados o intentos similares.

El tráfico de bebés es una de las facetas más oscuras del crimen organizado, que explota la vulnerabilidad de madres y la desesperación de parejas que desean formar una familia. Aunque la información exacta sobre la magnitud de este delito es difícil de obtener debido a su naturaleza clandestina, se pueden identificar patrones y características.

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